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MªCarmen Casañ de Benetússer, Valencia, ES en Houzz

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Cómo colocar tarima flotante en un piso

Cómo colocar tarima flotante en un piso

La tarima flotante es un revestimiento para suelo compuesto por una serie lamas de madera que vienen ya barnizadas y acabadas de fábrica, con lo que no hay que darle ningún acabado posterior. Por tanto listas para montar mediante un procedimiento sencillo que puede ser de clic o de encolado. 

Sin embargo, en Monparquet somos conscientes que, pese a no ser una tarea complicada, la instalación de tarima flotante por primera vez puede ser un pequeño reto. Por eso, para montar tarima flotante y hacerlo con éxito, te recomendamos que tomes notas de las siguientes indicaciones.

Antes de colocar tarima flotante en un piso, es recomendable dejar el material a instalar unos días en la habitación donde se vaya a montar y proceder a cerrar todas las puertas y ventanas. Actuar de esta manera nos será de utilidad para que la madera se aclimate a su nuevo hábitat y las fases de contracción y dilatación no le afecten.

Ten en cuenta que para instalar tarima flotante necesitarás una serie de herramientas, si bien puede que no las necesites todas, es conveniente tener cuñas para dejar una junta de dilatación entre las lamas y la zona perimetral, una guillotina o sierra con la que poder cortar las tablas en distintos grados, un martillo, o un tiralamas, que es una placa de metal doblada por sus dos lados y que se utiliza en los remates, donde no hay espacio para hacer el machihembrado, es decir, la unión entre las tablas. 

Bien. Pasemos a su instalación.

Colocación de la tarima flotante

La tarima flotante es un material que puede instalarse sobre prácticamente cualquier tipo de suelo, por ejemplo, colocar tarima flotante sobre suelo de madera, así como en cualquier tipo de espacio, por ejemplo, colocar tarima flotante en escaleras. Si bien no se recomienda su instalación en suelos con revestimiento blando (moquetas, alfombras, etc.).

En caso de que la superficie sobre la que se monte la tarima sea de hormigón, es recomendable aplicar primero un tratamiento aislante a base de asfalto. Este aislante protegerá la madera de la humedad que pueda poseer el hormigón. Una vez realizada dicha capa aislante y antes de montar la tarima, se coloca, mediante cinta adhesiva, una capa de amortiguación que se vende específicamente para este objetivo, y que suelen estar compuestas de polietileno, poliestireno o fieltro.

Ahora pasamos a las tablas de tarima flotante. 

Estas vienen ya barnizadas y acabadas, y este tipo de revestimiento de madera no se clava en el suelo, tampoco se clavan las tablas entre ellas, sino que se van encolando y encajando unas con otras o se unen mediante un sistema de clic.

La manera habitual de colocación es empezar por una esquina. Para ello hay que dejar un margen o junta de dilatación de aproximadamente 10 mm  entre la tabla y la pared o muro. Para conseguir este objetivo se utilizan unas cuñas que se han de colocar entre la tarima y la pared y que te posibilitan mantener siempre esa distancia.

El paso siguiente sería aplicar cola blanca en la ranura de la tabla siguiente y colocar la nueva junto a la anterior. Con un martillo se ha de golpear de manera suave pero firme hasta que la nueva tabla encaje perfectamente con la anterior, ayudándose de un taco de madera o de nylon para no estropear la tarima al golpearla con el martillo. Se debe limpiar inmediatamente con un paño húmedo toda la cola que rebose por la junta.

En caso de tratarse de tarima flotante con sistema de encaje de clic, el procedimiento sería introducir el lado macho del mismo en la ranura de la hilera anterior con un ángulo de unos 25º y hacerla bajar, lo que la encajará automáticamente de forma correcta.

Ten en cuenta que se debe comprobar la posición de cada nueva tabla e impedir que coincidan siempre las tablas a la misma altura.

Antes de colocar la última hilera de tablas, se debe medir el hueco disponible y descontar 8 mm de margen de seguridad utilizados para la expansión y corte.

Por otro lado, tal vez quieras instalar tarima flotante en una habitación en la que tengas zócalo de obra y no quieras quitarlo. Pues bien, para colocar tarima flotante sin quitar rodapie tienes dos opciones. La primera sería instalar un cubrezócalo. Consiste en un rodapié con terminación en L cuya utilidad consiste en revestir el que ya tienes instalado.

Otra opción sería colocar un junquillo, es decir, una tira de PVC en acabado redondeado que se coloca entre el rodapié y la terminación del suelo cubriendo la junta de dilatación. También existen junquillos de madera, el inconveniente es que no son tan resistentes a la humedad, además de que la gama cromática es más reducida.

Como ves, la instalación de tarima flotante en tu hogar no es un proceso complicado. 

Pero si no te atreves, no te preocupes. En MónParquet te ayudaremos a seleccionar el tipo y modelo de tarima flotante que mejor se adapte a tus necesidades y nos encargaremos de toda la instalación.

Te esperamos muy cerca de tí.

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